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Artur Mas busca salida: salvar la fianza con la colecta e irse luego a EEUU

  • Más que una Cataluña independiente, el ex presidente de la Generalitat Artur Mas parece olfatear en el futuro próximo una situación en la que es mejor esfumarse por un tiempo. Eso se desprende del hecho de que tenga amigos haciendo gestiones en Washington y Nueva York para que pueda irse a EEUU a dar clases o conferencias tras el frustrado referéndum. Eso hizo también el ex lehendakariJuan José Ibarretxe tras su caída.


    De momento nada dice Mas de si irá a EEUU. Su teórico plan A es ayudar a promover el procés y se dejó ver en el Parlament el miércoles cuando se consumó el desafío que él mismo inició hace cinco años. De paso, se quejó en TV3 de que a partir del día 25 va a tener que depositar una gran fianza en el Tribunal de Cuentas como máximo responsable de los 5,1 millones de gasto público en la ilegal consulta del 9-N de 2014. Fue exculpado del delito de malversación, pero no de haber gastado esa suma sin justificación legal.


    "La fianza nos arruina a todos", se lamentó. Inmediatamente después explicó la solución: una colecta. Señaló que con la aportación por parte del pueblo de "pequeñas cantidades a una caja de resistencia" se cubrirá a buen seguro su problema y el que genere el 1-O a los demás. No fue tan directo pidiendo apoyo como Lola Flores en su día, pero su objetivo es el mismo que el de la Faraona.


    En efecto, está en marcha una colecta en favor de todos los investigados por el Tribunal de Cuentas montada por la independentista Asamblea Nacional Catalana. El joven diputado del PDeCAT Sergi Miquel fue de los que entró de noche el pasado miércoles en la página web caixadesolidaritat.cat para aportar su donativo. La ANC permite pagar con tarjeta o a través de sus cuentas en CaixaBank y Caixa de Enginyers.


    Gana 115.000 euros y tiene pensión vitalicia, pero dice que la fianza le arruina


    Mas nunca explicó el origen de los 2,3 millones de su padre en Liechtenstein


    Miquel, secretario general de las juventudes del partido, defendió con idealismo el jueves en La Sexta que cubrir la fianza de Mas es "un acto de justicia" por montar la consulta. Es libre de hacer donativos y no dar importancia a un inquietante hecho: cuando este diputado nació en 1989, el padre de Mas ya tenía oculto dinero en LGT Bank de Liechtenstein y a sus hijos como beneficiarios.


    Ni Artur Mas ni su familia han explicado jamás el origen de los 2,3 millones evadidos durante décadas por su ya fallecido padre. Ni siquiera cuando Mas era president y EL MUNDO destapó el pastel de que él constaba como beneficiario con copia de su DNI de la turbia cuenta en el oscuro banco se vio obligado a explicarse en el Parlament. Lo más que dijo CiU fue que el dinero procedía de la venta de lo que quedaba de la empresa familiar de ascensores, Magomo, en 1980, pero lo que consta en el Registro de la Propiedad es que el padre de Mas ingresó unos 240.000 euros de la época, la décima parte de lo descubierto después por Hacienda. ¿Qué ha sido de ese dinero? Por otro lado, ¿cuánto sabe Mas, que preside aún el partido, de la trama del 3% por la que se investiga por fin a su ex mano derecha en la Generalitat Germá Gordó? Debería responder antes de pedir colectas a los ciudadanos.


    De momento, desde el 25 tendrá 15 días para depositar la fianza o, si no, el Tribunal activará el procedimiento de embargo para bloquear bienes y propiedades de Mas, de modo que él no pueda operar con ellos hasta que se cierre su expediente. Seguirán varias semanas de instrucción y el organismo estatal decidirá si se queda con el dinero o, muy improbable, se lo devuelve a Mas y a su equipo por considerar que gastaron justificadamente el dinero del 9-N.


    Da igual. Si sale bien la colecta, Mas tiene la vida asegurada. Por un lado, el patrimonio público que ha declarado supera los 600.000 euros. Por otro, el generoso estatuto para ex presidentes de la Generalitat firmado por Jordi Pujol en 2003 y ratificado por el propio Mas en 2015 es un blindaje de fondos públicos. Tiene derecho a cobrar hasta avanzado 2019 unos 115.000 euros anuales, que es la cantidad que corresponde al 80% de los 145.000 euros brutos que ganaba en su cargo. En 2021 cumplirá 65 años y tiene derecho a "pensión vitalicia" de 85.000 euros, el 60% de su ex sueldo.


    Además, dispone de despacho, tres asistentes, coche oficial, chófer y servicios de seguridad. El presupuesto que le asignó la Generalitat en 2016 para sus gastos, incluida protección, fue de 56.926 euros, aunque él dice que se contuvo en 41.723.


    Todo esto pagado gracias al fondo estatal FLA, único banco posible para la arruinada Generalitat. ¿Explicará algún día Mas el pasado? En una Cataluña independiente, nunca.

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